Relampagos Volcanicos

Podemos pensar que justo después de una erupción el aire extremadamente caliente y los gases expulsados por el volcán chocan con la atmósfera (mucho más fría), este proceso ya puede generar esa disociación eléctrica que apuntábamos antes (fricción y colisión entre moléculas) y acabar en la generación de relámpagos. Parece ser que estos serían relámpagos “ordenados” que seguirían la estructura “ramificada” de los relámpagos asociados a tormentas “normales”.
Este tipo de relámpagos son observables a simple vista solamente en las grandes erupciones volcánicas ya que en erupciones de menor intensidad la presencia de ceniza y “obscuros” nubarrones impide su visión (aunque por lo visto son detectables con el equipo adecuado).
Resultado de imagen para tormenta sucia
Pero gracias a recientes estudios y mediciones (no siempre fáciles por la simple estructura de un fenómeno poco predecible y en general de difícil acceso), se han llegado a establecer algunas teorías o hipótesis que apuntan a fenómenos mucho más peculiares (la posibilidad de que se produzcan distintos tipos de relámpagos en el seno de estos pyrocúmulos volcánicos es real).
Así algunas teorías sostienen que en una erupción volcánica se lanzan a la atmósfera una especia de “burbujas” de magma o de cenizas y rocas volcánicas que están cargadas eléctricamente (en ocasiones parece que pueden llevar una gran cantidad de carga). En este caso se trata de interacciones eléctricas bastante caóticas, relámpagos “desordenados” y “chispazos” que se desparraman cerca del cráter del volcán.
También se esta intentado analizar las interacciones entre el agua y el magma del pyrocúmulo, así como el contraste térmico interno de esta nube y la diferencia de temperatura con la atmósfera circundante
Además hay algunas hipótesis sugieren que las partículas de ceniza chocan entre si y se cargan a través de un roce “triboeléctrico” generando esa diferencia de potencial que puede terminar generado el relámpago. Parece ser que las descargas eléctricas que se originan en las tormentas de arena pueden estar justificadas también por este tipo de efecto.

Comentarios